Partido aburrido donde los haya contra un equipo que explicó porqué va a la cola de la clasificación. Aún así llegaron a ir por delante ante la indolencia habitual de Punta Galea en el primer cuarto (Marca Registrada).
En cuanto nos pusimos el mono de trabajo, pese a la falta de acierto en el tiro de cualquier distancia, rápidamente se encauzó el partido. Los árbitros estuvieron erráticos como durante toda la temporada y en vez de discutir con ellos aportamos como novedad una movida entre nosotros a falta de pocos segundos para acabar el partido.
Dentro del último minuto, Enrique fue a meter un mate pero le hicieron falta. El árbitro la pitó pero el bueno de Enrique desahogó su rabia botando con fuerza el balón. Esta acción hizo que Goico le recetase una ración de banquillo, lo que motivó una relajada charla entre ambos y un agradable coloquio entre todos los asistentes.
Supongo que os haréis cargo de la simpática escena. Una razón más para acudir todos los fines de semana al partido de la jornada. Ambiente de equipo en estado puro. Generando buen rollo.
PD. Uno de los tiempos muertos rehabilitó el término follasca. No lo habíamos oído esta temporada.
sábado, enero 31, 2009
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