lunes, mayo 12, 2008

St. Michael's 51 - Punta Galea 68


El típico partido que no creemos que podamos perder por lo que decidimos no defender. Jugadores que llegaron justo antes de iniciarse el partido, algunos con el partido empezado, los que estaban en pista sin ganas de correr, sin ganas de jugar, hasta parecía que sin ganas de ganar, el partido resultó bastante aburrido.
Una clásica defensa 2-1-2 de inicio y ataque estático que Punta Galea supo atacar con tiros cómodos de Sr y Jr, cortes por la zona de Nacho que recibía cómodo en la pintura y alguna situación de poste bajo.
St. Michael's, que tenía algunas bajas importantes, hacía daño únicamente a través de su cinco Alberto Alonso, al que la salida de Jaime Cuesta complicó su anotación al poste.
El partido se mantuvo con una ventaja de 8-10 puntos para Punta Galea que, sin ser definitiva, daba sensación de ser suficiente para llegar al final sin sobresaltos.
Punta Galea cambió su defensa a una individual más para obligarnos a movernos y entrar en partido que por otra cosa.
La salida de Enrique Sagi-Vela revolucionó el partido. Con ganas de correr, recibió fáciles situaciones donde finalmente Jr (en ese momento de base) encontraba a alguien a quien pasarle la bola al contraataque. Con acierto en el tiro exterior, 4 de 6 en triples. Y con ganas en defensa. Tantas ganas que hasta hubo de retirarse del esfuerzo, con susto generalizado incluido.  Ha sido su mejor partido en este equipo, 20 puntos y 18 de valoración.
Destacar la Reaparición de Álvaro Martos que esperamos sea la definitiva y la masiva asistencia(10 jugadores).
En definitiva, partido cómodo, de trámite, con minutos para todos.

2 comentarios:

jaimecuesta dijo...

Gracias por la crónica Webmaster. Aunque un poco apagada como el partido.

Señalar que tras mis episodios voleiboleros de un lado al otro del aro, me llevé una reprimenda desde el banquillo (no señalaré al compañero) por "no meter más para que el banquillo pudiese salir antes a jugar los minutos de la basura"

Como tantas otras veces no le faltaba razón...

Anónimo dijo...

No quise hacer sangre, Jaime, todos la cruzamos de lado a lado de vez en cuando.
Me quedo con la afirmación de que los buenos equipos son los que ganan los partidos jugando mal.