Unos dicen que es habilidad, otros confianza. Yo creo que es una mezcla de las dos, donde además la técnica juega un papel importante, si bien no fundamental.
Conocí un jugador serbio que jugó en el Cáceres de los 90, Nebojsa Ilic, que promedió siempre entorno al 90 % de efectividad en tiros libres. Lo que me alucinaba de él no era que metíera casi todos los tiros libres, es que en todos, absolutamente en todos ellos, el balón golpeaba la parte trasera del aro antes de entrar. El tío no apuntaba al aro, apuntaba a un punto determinado del aro y con una efectividad pasmosa.
Aprendí un juego con los veteranos de Madrid que consistía en lanzar cinco tiros libres, el que entrara limpio (es decir, tocando sólo la red) sumaba un punto, el que entrara tocando aro o tablero sumaba cero, y el que no entrara restaba un punto. Brutal, no se trataba de meterla, que no tenía ningún valor, se trataba de meterla limpia, mientras que fallarla suponía tal humillación que restaba. Este juego sin duda potencia la puntería y te hacía lanzar de otra manera.

Los americanos, como estamos comprobando en esta serie, nos proporcionan gadgets que nos ayudan a mejorar la puntería.
El halo del santo: nos enseña el lugar por donde debe entrar el balón para que el tiro entre. Tengo mis dudas sobre este artefacto, confieso que nunca lo he utilizado, pero me da la impresión de que cuando lo quitemos no vamos a saber donde tirar, y que el ojo debe ver siempre aro y nada más que aro, y este halo santo no va a hacer nada más que confundirnos.
Mucho mejor me parece el aro pequeño. Es un aro de dimensiones inferiores al habitual que se acopla a éste y nos obliga a clavar el tiro si queremos que entre. El diametro del aro debe ser exactamente igual al de dos balones junto
s, en este de reducidas dimensiones, su diametro es aproximadamente de un balón y medio. Meterlas en ese aro y después en uno normal debe dar la misma sensación que golpear una bola con un bate y hacerlo después con una raqueta de tenis. Magnífico gadget, aunque admito que resulta un poco frustrante lanzar en ese aro, no se mete ni una.Encontramos también esta base de plástico acoplable al aro con similar objetivo que el aro pequeño con el cinamatográfico nombre de "the perfect jumper", el tiro perfecto. Se ofrece en varios colores para todos los gustos.
1 comentario:
No, lo que ocurre con los aros del Espiniella es que no le quitaron la funda de celofán al montarlos.
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